
Santo Domingo._ La medianoche del jueves cerró la campaña electoral con miras a las elecciones presidenciales y congresuales del domingo 5 de julio en República Dominicana.
El cierre terminó con un proselitismo, que en la recta final, ignoró el distanciamiento social y las medidas sanitarias implementadas por las autoridades para evitar la propagación del COVID-19.
Desde este viernes está prohibido realizar actos de proselitismo, espectáculos públicos en locales abiertos o cerrados, manifestaciones o reuniones públicas de carácter político, incitaciones, propaganda electoral por la prensa radial, televisiva, avisos, carteles, telones y otros medios similares, conforme el artículo 155 de la Ley Electoral 15-19.
También el artículo 214 de esa misma ley indica que el sábado está prohibido el expendio de bebidas alcohólicas. “Desde veinticuatro (24) horas antes de la elección, no podrá expenderse ni distribuirse a ningún título bebidas alcohólicas, hasta doce horas después de terminada la votación”, señala.