Los recientes aguaceros han acelerado el deterioro del asfalto, provocando la aparición de numerosos baches en calles y avenidas del Gran Santo Domingo. El agua se infiltra en las grietas existentes, debilitando la base del pavimento y provocando hundimientos, una situación agravada por la falta de mantenimiento. Este problema aumenta los peligros para conductores y peatones, generando vibraciones y daños en vehículos.
Los baches son más profundos y difíciles de ver tras las lluvias, lo que aumenta la probabilidad de accidentes y daños en los neumáticos.
Además de los daños vehiculares, esto genera mayores tiempos de traslado, riesgos para peatones y altos costos para la reparación de infraestructura.
Hacemos el llamado al ministro de Obras Públicas, ingeniero Eduardo Estrella, para que escuche a la ciudadanía que pide a gritos un programa de bacheo en calles y avenidas de la capital dominicana.
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