Por Frances Rosario/PrimeraHora
El poco avance que había logrado la economía de Puerto Rico tras la llegada de fondos federales para ayudar en la reconstrucción tras el impacto del huracán María sucumbió nuevamente con el efecto que han tenido los terremotos que mantienen en vilo al país.
En primera instancia, se proyecta que si los sismos continúan y los puertorriqueños no logran sobrepasar esta etapa para antes de que culmine el mes, la economía perderá $3,000 millones, según estimó el economista y catedrático de la Universidad de Puerto Rico en Mayagüez, José Alameda.
En segunda instancia, el economista Juan Lara destacó que “representa que la crisis se nos complica” en momentos en que el gobierno está en quiebra y el país en recesión económica.
El tercer golpe es el más desalentador. Fue descrito en un informe que emitió hoy, miércoles, la casa acreditadora Moody’s en una sección especializada para servicio al inversionista.
Según Moody’s, “es probable que los daños causados por los terremotos mitiguen una tendencia reciente de actividad económica positiva y aumenten el riesgo de que más residentes y corporaciones busquen reubicarse».
Además, subrayó que «los eventos resaltan los riesgos ambientales significativos que enfrenta Puerto Rico y las empresas que están considerando invertir en la Isla”.
Pero, más aun, la casa acreditadora afirmó que “las perspectivas de una recuperación más fuerte se ven afectadas por un aumento en los tipos y la frecuencia de los desastres naturales”.
En esencia, este es el cuadro económico al que tendrán que hacerle frente el gobierno y los puertorriqueños por la nueva realidad sísmica que enfrenta el país.
La situación, según explicaron varios economistas entrevistados por Primera Hora, empujará a muchas más boricuas a vivir de la beneficencia pública o el “welfare”, aumentará la migración hacia los Estados Unidos y detendrá la inversión nueva para mover la economía.
“Lo que va a determinar el crecimiento económico en Puerto Rico son los fondos federales que lleguen”, destacó el economista Joaquín Villamil, presidente de Estudios Técnicos.
Para la mayoría de los economistas, es muy prematura estipular una cifra de cuál ha sido el impacto económico que se ha tenido desde que se reportó el terremoto del Día de Reyes, 6 de enero, así como sus réplicas. Estos sismos han ocasionado la destrucción de viviendas, escuelas, propiedad municipal y la paralización del país.
Villamil endosó el único estimado preliminar que ha realizado un economista boricua, el de Alameda.
El catedrático universitario planteó que, “hasta el 13 de enero, el impacto ascendía a $1,700 millones. Pero mi proyección es que si esto sigue así pudiese llegar a $3,000 a finales de mes. El estimado se basa básicamente en daños a infraestructura y el Producto Interno Bruto”.
Dijo que el impacto económico es para toda la Isla, pues el sismo del martes, 7 de enero, que fue de magnitud 6.4, provocó un apagón general.
Alameda expuso que la perspectiva económica es negativa, pues se estaban “creando unos elementos para rehabilitar la economía y los estabas haciendo con unos fondos de María, y te cayó todo de cantazo aquí. No tienes los elementos para crecer”.
Lara, por su parte, destacó que “tenemos una situación muy inusual, que es que se nos han traslapado dos desastres. Tenemos un desastre que todavía no habíamos superado y ahora este otro encima de aquel. Tenemos una relación muy tensa con el gobierno de Estados Unidos con el tema de ayuda de la reconstrucción. Todo eso se va a agudizar y, por lo tanto, es esencial que nos organicemos para atender eso lo más rápido posible”.
Una de las recomendaciones que dio para atender este nuevo panorama económico con carácter de urgencia es que “se revise el plan fiscal, el presupuesto e incluso podría requerir que se tenga que revisar el plan de negociación de deuda de la Autoridad de Energía Eléctrica”.
“A menos que empiece a llegar dinero federal bien pronto, lo que no se proyecta, en otro caso el gobierno local debe sacar dinero”, destacó Lara.
El sociólogo Emilio Pantoja expuso que la realidad económica de la Isla afecta la imagen internacional de la Isla.
“En un país que está en recesión, que tiene una clase política corrupta, incompetente, desastres naturales, una red eléctrica que todo el mundo sabe que no funciona, pues usted tiene un país que no tiene condiciones para atraer inversión nueva”, expresó.
La expresidenta de la Asociación de Economistas, Martha Quiñones, destacó que la clave de recuperación estará en una campaña en la que se demuestre el espíritu boricua para recuperarse.
“Nosotros vamos a tener que decirles a las personas que se puede venir a Puerto Rico a pesar de los diferentes temblores, que nosotros sabemos manejar las emergencias. Es reconstruir al país con la esperanza de que vamos a responder eficientemente”, sentenció.
