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La violencia no tiene género

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La violencia no tiene género
Dayvi López Vargas, licenciado en Diplomacia

La violencia en estos tiempos se ha degenerado. Conviene no confundir términos y evitar la manipulación social. Ni la violencia tiene género ni tampoco ideologías políticas. Lo que sí es una realidad es la violencia doméstica y social.

Pregunten cuántos asesinatos han ocurrido entre parejas del mismo sexo. Capaz esos datos nadie los va a saber. Al parecer  y según muchos, los únicos violentos son los hombres de relaciones heterosexuales: nada más falso.

La violencia no ocurre por el simple hecho de ser hombre o mujer y la mayoría de hombres fueron criados por mujeres. Si fuese cierto, entonces lamentablemente muchos hombres odian a su madre, hermanas e hijas: nada más falso (las  hijas en su mayoría muestran mayor vínculos con los padres que con las madres).

Los machistas son tan  perversos como las feministas, que con sus choques de egos han convertido programas de debates  en un ring de boxeo entre misóginos y misándricas: generando más división y violencia social.

La violencia  doméstica se incrementó en Estados Unidos por los confinamientos ocasionados por la pandemia en más de un ocho por ciento.La mayoria de crímenes contra mujeres en República Dominicana son pasionales, pasando del amor al odio y del odio a la desgracia. Si la violencia de género es solo por matar a la mujer: ¿por qué  de igual manera  se suicida el hombre?

Los actuales movimientos feministas no tienen banderas partidarias, porque muchos partidos no  siguen verdaderamente una doctrina. Cambia el líder en el propio partido y cambian los proyectos políticos e intereses.  Los movimientos feministas solo buscan lograr sus objetivos  e incluso, sin respetar las culturas.

Por ello vimos a Donald Trump (de derecha) contra movimientos feministas, así como la izquierda del emblemático  Daniel Ortega es conservadora  e incluso, amenazaron con prisión hacia las principales líderes feministas de Nicaragua.

Por último, creemos  en el empoderamiento y no en el empeoramiento de la mujer. Creemos en la igualdad ante la ley y en la justicia. Creemos en Dios y en un mejor país y sociedad.