Santo Domingo Este._ La Iglesia Católica pronunció este Viernes Santo el tradicional Sermón de las Siete Palabras.
Este año, criticó aquellos que se enriquecen ilícitamente, que el país no avance en disminuir muertes de mujeres, al tiempo que arremetió contra medios y redes sociales por promover a la mujer como objeto de placer.
También deploró el «atraso cultural y conductual» en el país, que no se protejan las fuentes que producen agua, y criticó las promesas incumplidas, así como que los políticos estén más preocupados por hacer el trabajo de la justicia que ayudar a jóvenes.
A continuación las palabras
Critica a aquellos que se enriquecen ilícitamente
Sor Lourdes Martínez, hija de la Altagracia, leyó el primer sermón: “Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen», y criticó a las personas que se enriquecen de manera ilícita y se dejan llevar de la tentación del poder.
Martínez expuso durante el tradicional Sermón de las Siete Palabras que quienes hacen eso despojan a la mayoría hasta del pan de cada día.
«Te pedimos que perdones la estructura de injusticia que impera en nuestra sociedad dominicana. Esa estructura de injusticia que cada día agranda la brecha entre pobres y ricos, quedando marginados, su mayoría».
Martínez también arremetió contra aquellos que viven de comprar la consciencia a muchas personas por unos cuantos pesos, incluso hasta por un plato de comida.
Dice país no avanza en disminuir muertes de mujeres
Durante la lectura del segundo sermón “Hoy estarás conmigo en el paraíso”, la Hermana Ángela Cabrera, condenó que en la República Dominicana se mantengan elevadas las muertes de mujeres víctimas de feminicidios, así como de aquellas que fallecen en los partos inducidos por cesárea.
Al referirse a las muertes violentas de las mujeres, Cabrera citó que el pasado año se registraron 53 feminicidios, señalando que el país no muestra ha tenido mayores avances en evitar este tipo de delitos.
En otro orden, la religiosa también abogó por la necesidad de reconocimiento de la mujer y su mayor participación en ámbitos de la sociedad, como la Iglesia.
Iglesia arremete contra medios y redes sociales
Ofelia Pérez, directora general de Las Altagracianas, leyó la tercera palabra del tradicional sermón: “Mujer, ahí tienes a tu hijo. Hijo, ahí tienes a tu madre”, y criticó a la sociedad por inclinarse de manera injusta a la promoción de las mujeres por las redes sociales y medios de comunicación como objetos de pornografía y placer.
Pérez dijo que las mujeres que trabajan en el desarrollo científico, social y económico del país se vuelven invisibles ya que de ellas no se dice nada.
«En muchas sociedades ser mujer es una condena para vivir maltratada, vejada, humillada o simplemente usada para el sexo, la pornografía o el placer», expresó.
Pérez indicó que tampoco se publica en las redes sociales o medios de comunicación el número de mujeres que estudian en las universidades e institutos de estudios superiores; ni de las mujeres que se incorporan en el mercado laboral sin abandonar el trabajo en la casa.
Iglesia deplora «atraso cultural y conductual» en RD
El reverendo padre Luis Rodríguez Simé, leyó las palabras del cuarto sermón de la Iglesia Católica, “Dios mío, Dios mío ¿Por qué me has abandonado?”, el cual hizo referencia a los niveles de violencia, inseguridad de la sociedad dominicana.
«Vivimos en una sociedad deshonesta, donde los valores del Reino, no son el modelo, para la gran mayoría de nuestra sociedad, empezando por quienes dirigen los destinos de nuestra nación», dijo Rodríguez Simé.
Rodríguez Simé utilizó su intervención como un grito de auxilio ante lo que señaló como el «temor sembrado en las calles del país, hasta de quienes están uniformados; lo que quieren ganarse la vida fácil, desde la extorsión, el narcotráfico y la violencia en la República Dominicana»,
Aseguró que esta es una realidad que «deshonestamente, empieza por las autoridades, porque la desconocen y de la que no se quieren hacer responsables».
«Queremos agua, pero no protegemos la fuente que la producen»
El reverendo padre Cesáreo Núñez, director de la pastoral sacerdotal de la vicaria territorial Santo Domingo Este, leyó la quinta palabra: “Tengo sed”, y criticó que la sociedad dominicana se encuentra sumergida en una ola de ceguera espiritual que impide ver los deberes con el medio ambiente.
«Queremos agua, pero no protegemos la fuente que la producen y cuando la tenemos, la desperdiciamos. Es en función de nuestra dejadez, que damos paso a que, nos manipulen y maltraten, entes movidos por el egoísmo, individuos que actúan en función de un bien particular y no al comunitario que es, al cual está llamado a ejercer todo servidor público», expuso Núñez.
Criticó a aquellos que con políticas irresponsables pretenden privatizar las aguas.
«Estamos a tiempo de asumir nuestra responsabilidad, de no desperdiciar y contaminar de forma irresponsable las aguas, lo cual, es un pecado ecológico, es un delito que debería ser considerado como un crimen de lesa humanidad», señaló.
«Nuestro mundo es un mundo de promesas incumplidas», dice la Iglesia
«Nuestro mundo es un mundo de promesas incumplidas» fue lo expresado por el reverendo padre Isaías Mata Castillo al leer la sexta palabra de la Iglesia Católica “Todo está cumplido”.
Mata Castillo hizo referencia a las promesas de los políticos que son divulgadas en los periódicos y luego no se cumplen.
«En nuestro caso particular, reina el clientelismo y un mar de corrupción, como tales son los casos: Pulpo, Medusa, Coral, Calamar… Y no solo en la política, sino que también en nuestra vida personal y en la vida cristiana debemos reconocer que no siempre cumplimos con la voluntad de Dios», indicó.
Políticos están más preocupados por hacer el trabajo de la justicia
El padre Robert Valentín Alcántara Belén, arcipreste de la Zona Pastoral Villa Mella, leyó el séptimo sermón: «Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu”, criticó que miembros de los partidos políticos están más preocupados por hacer el trabajo de la justicia, que buscar soluciones a la situación de los jóvenes que a diario se van del país como inmigrantes ilegales.
Alcántara Belén sostuvo que esos jóvenes van detrás de un supuesto sueño; donde pasan todo tipo de necesidad y calamidad, llevando mortificación a sus familias; todo por falta de más oportunidades en su tierra natal.
«Y, peor aún, parece no se dan cuenta o se hacen los indiferentes, pero por cada dominicano que sale a esta travesía, entran al menos unos cinco extranjeros… ¡al ritmo que vamos, llegará el día en que los dominicanos seremos menos en nuestro propio suelo!», expuso.
Hizo un llamado al pueblo a poner todo el esfuerzo en el bienestar de este país y su gente, cada uno desde su propia misión confiada por Dios.
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