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Hijos y nietos en el PLD

 

La primera generación de  dirigentes políticos  de pensamiento progresista o liberal fue entrenada y  formada  por Juan Bosch a través de sus charlas radiales a través de la cual interactuaba con un pueblo políticamente atrasado y socialmente lacerado por una tiranía sin ejemplo que se prolongó por 32 años.

Dirigentes y militantes del Partido Revolucionario Dominicano (PRD) a todos los niveles abrevaron del caudal de experiencia y enseñanza  que emanaba desde las ondas hertzianas de Radio Comercial, desde el mismo momento cuando se escuchaba su primera expresión de “Dominicanos”.

No se niega  que  después del ajusticiamiento de Trujillo  se desarrolló en tierra insular una casta de jóvenes, en su mayoría clase media, con notable cultura política que devoraba con gran avidez los clásicos de la antigüedad y luego la abundante literatura de izquierda.

Se admite que desde el exilio llegaron también otras lumbreras de la teoría y cultura política como Juan Isidro Jiménez Grullón y los hermanos Doucoudray que  ejercieron gran influencia  en la formación y desarrollo de una  izquierda variopinta, cuyos  surcos  marxista con tintes de la URSS, China y  Revolución Cubana.

Esa teoría marxista en sus diferentes vertientes, intoxicó a una juventud de pequeños burgueses que “tenían el estómago vacío”, como diría el presidente Mao, por lo que en vez de fortalecerlos ideológicamente, la mayoría convulsionó a la ingestión o adición  a tan áspera mezcla ideológica.

A es cólicos ideologicos se atribuye los enfrentamientos violentos entre  grupos o facciones de izquierda y la propia creación de la Banda Colora o el crossover de muchos jóvenes hacia las mieles del Poder que encarnaba por el presidente Balaguer.

En los  primeros años de los 60s, Bosch era el maestro de un pueblo políticamente ignorante y socialmente reprimido, al que comenzó a educar a partir de sus  proverbiales expresiones “hijos de machepa” y “tutumpotes”, pero el Golpe de Estado interrumpió ese magisterio y transformó la visión del maestro sobre la política y la sociedad.

Es al retorno de su exilio en Europa,  cuando Bosch emprende la gran tarea de  educar y entrenar políticamente  a  una cantidad de dirigentes  del PRD  de los que no habían sucumbido al generalizado virus ideológico y que serían la zapata para la construcción del nuevo instrumento de liberación nacional.

La historia del Partido de la Liberación Dominicana se ha contado de mil manera, pero sus detractores deben admitir que esa fue una iniciativa majestuosa, si se toma en cuenta que emergió de un pueblo que 13 años  atrás estaba sumido en el  oscurantismo político y que  dos lustros antesestallo una revuelta pro democracia.

Para entender lo que ha sido el PLD en la consolidación de la democracia política  hay que decir que 47 años después, el liderazgo liberal de Republica Dominicana lo integran hijos o nietos políticos de Juan Bosch, lo que demuestra la certeza de su magisterio y de su obra politica.

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